En este artículo quise explicar qué es el shōchū y por qué empieza a despertar interés en la coctelería contemporánea fuera de Japón. Aunque es el destilado más consumido en su país de origen, el shōchū sigue siendo un gran desconocido en Europa, en parte por su perfil bajo en alcohol y por no encajar en las categorías tradicionales occidentales.
El texto describe su proceso de elaboración, basado en el uso del hongo kōji para transformar los almidones en azúcares fermentables, y en una destilación generalmente única que preserva los aromas de la materia prima. El resultado es un destilado expresivo, con textura suave y una graduación moderada, muy distinto a la neutralidad de otros alcoholes blancos.
Más allá de la teoría, el artículo pone el foco en su uso en el bar. El shōchū funciona especialmente bien en tragos largos, highballs, cócteles de baja graduación o como sustituto parcial de otros destilados más potentes. Una herramienta interesante para quienes buscan equilibrio, bebibilidad y nuevas formas de construir sabor sin recurrir siempre al alcohol como protagonista absoluto.



