En este artículo quise acercarme al singani, un destilado de uva boliviano que, pese a contar con siglos de historia y una Denominación de Origen propia, sigue siendo prácticamente desconocido fuera de su país. Elaborado exclusivamente a partir de uva Moscatel de Alejandría cultivada a gran altura, el singani tiene un perfil aromático especialmente intenso y floral, marcado por las condiciones extremas de los viñedos andinos.
El texto explica qué es el singani, cómo se produce y por qué no encaja del todo en categorías más conocidas como el brandy o el pisco. A diferencia de estos, no se envejece en barrica y se define por la pureza de la materia prima y por un proceso de destilación pensado para preservar los aromas de la uva. Su consumo tradicional en Bolivia alterna entre el trago solo y los combinados sencillos.
Más allá de lo local, el artículo analiza cómo el singani empieza a despertar interés en la coctelería internacional, especialmente en Estados Unidos, donde algunos bartenders lo han adoptado como una nueva base aromática. Un destilado con identidad propia que demuestra, una vez más, que el mapa de las bebidas espirituosas es mucho más amplio de lo que solemos pensar.



