Maxim Kassir y Francesco Braun son dos de las figuras más influyentes en la divulgación del sake, el shochu y los destilados japoneses fuera de Japón. Tras años formando a profesionales, asesorando a bares y difundiendo la cultura de los destilados japoneses en Europa, crearon KAMI: un shochu concebido desde la perspectiva de quienes lo sirven y lo utilizan cada día detrás de una barra.
El nombre KAMI hace referencia a los espíritus de la naturaleza de la tradición sintoísta japonesa. Según las antiguas creencias, los kami habitan en montañas, ríos, árboles y otros elementos naturales, simbolizando la profunda conexión entre la naturaleza, la artesanía y la espiritualidad que caracteriza a la cultura japonesa.
Elaborado en la prefectura de Kagoshima, considerada el corazón del honkaku shochu y una de las regiones con mayor tradición destiladora de Japón, KAMI se produce utilizando 100 % cebada, koji blanco y una única destilación a presión atmosférica. Kagoshima alberga más de un centenar de destilerías y cuenta con unas condiciones naturales excepcionales para la elaboración de shochu gracias a la calidad de sus aguas subterráneas, el clima y la riqueza agrícola de la región.
El resultado es un shochu de extraordinaria versatilidad, con delicadas notas de café recién tostado, cacao y cereales, acompañadas de una textura suave y un final limpio.
Concebido por bartenders para bartenders, KAMI ha sido diseñado para ofrecer la máxima versatilidad tanto en alta coctelería como en un servicio sencillo. Su perfil permite sustituir parcialmente o incluso por completo a otros destilados en numerosas recetas, aportando complejidad aromática y una menor graduación alcohólica sin renunciar a la estructura del cóctel. Es igualmente excelente servido solo, con hielo o en highball, donde su elegancia y sus notas tostadas se expresan con gran nitidez.
