París es una ciudad asociada casi de forma automática al vino, pero desde hace tiempo su escena de coctelería vive un momento especialmente interesante. En este artículo quise fijarme en siete bares que ayudan a entender cómo la capital francesa ha construido un discurso propio en torno al cóctel, con propuestas muy distintas entre sí pero unidas por el cuidado del producto, la técnica y la experiencia en barra.
La selección incluye nombres muy reconocibles como Cambridge Public House, que mezcla espíritu de pub con una coctelería de altísimo nivel, Bar Nouveau, donde la estética y el sabor forman parte de una misma narrativa, o Danico, que representa como pocos la elegancia contemporánea del bar parisino. Junto a ellos aparecen otros locales que completan el mapa con estilos diferentes, desde barras más desenfadadas hasta espacios donde la creatividad y la precisión técnica marcan el ritmo.
Más allá de recomendar direcciones concretas, la idea del artículo es ofrecer una forma de beber París a través de sus bares, recorriendo barrios y conceptos distintos. Un retrato de una ciudad que ha sabido integrar la cultura del cóctel dentro de su identidad gastronómica sin perder carácter ni caer en fórmulas copiadas de otras capitales.



