Londres ha sido históricamente una de las grandes capitales mundiales de la coctelería y, aunque otras ciudades han ganado protagonismo en los últimos años, sigue manteniendo un nivel altísimo. En este artículo quise recorrer cinco coctelerías que ayudan a entender cuál es hoy el estado real de la escena londinense, lejos de los tópicos y de las listas de siempre.
La selección combina proyectos muy distintos entre sí: desde bares de hotel reinterpretados con una mirada contemporánea hasta espacios independientes que apuestan por el producto, el sabor y la precisión técnica. Aparecen propuestas como Silverleaf, con una carta organizada por perfiles de sabor, o Side Hustle, que conecta coctelería y gastronomía en un mismo discurso, mostrando una escena madura y diversa.
Más allá de los nombres concretos, el texto defiende que Londres sigue siendo un laboratorio fundamental para la coctelería internacional. Una ciudad donde conviven tradición, innovación y una enorme capacidad para absorber influencias globales sin perder identidad propia.



