En este artículo para la revista Traveler, quise acercarme a Ereván desde una doble mirada: la de su historia y la de su incipiente escena de coctelería. La capital de Armenia es una ciudad que todavía escapa al turismo masivo y que sorprende por su mezcla de pasado milenario, arquitectura soviética y una energía creativa muy viva, especialmente en lo gastronómico y cultural.
El texto recorre algunos de los lugares clave para entender la ciudad —sus plazas, museos y espacios culturales— y los conecta con una nueva generación de bartenders que está utilizando la coctelería como lenguaje contemporáneo. En Ereván, beber no es solo ocio: es una forma de reivindicar identidad, de reinterpretar ingredientes locales y de contar historias propias a través del vaso.
Más que una guía de locales, el artículo propone una manera distinta de viajar: dejarse llevar por una ciudad poco conocida y comprenderla desde sus barras. Trago a trago, Ereván se revela como un destino complejo, creativo y lleno de matices, donde la tradición y la modernidad conviven también en la coctelera.



