Hace 100 años se ratificó una enmienda a la Constitución de Estados Unidos que se conoció en el resto del mundo como la Ley Seca. La Volstead Act prohibía la producción, importación, transporte y venta de bebidas intoxicantes y duró 13 años. Pero, ¿cómo se llegó al extremo de prohibir algo tan común como el consumo de alcohol? ¿Qué consecuencias sociales y económicas tuvo en el país? En el quinto episodio de Cóctel Molotov os lo cuento todo.

¿Cómo se llega a la Ley Seca?

Durante la primera mitad del siglo XIX, el alcoholismo se convirtió en un problema muy serio en Estados Unidos. Los hombres mayores de 15 años bebían una media de 88 botellas de whisky al año (casi 2 a la semana). Además, frecuentaban los salones y se gastaban allí todo el jornal, dejando a sus mujeres e hijos sin comer, a los que además maltrataban. Esta situación provocó que las mujeres empezaran a organizarse para presionar a las autoridades y a los propietarios de los salones para que prohibieran o limitaran la venta de alcohol.

Estos grupos de mujeres achacaban al alcohol todos los males de la sociedad (la infidelidad, la violencia, la prostitución, la esclavitud, la pobreza…) y desarrollaron protestas que iban desde rezar frente a los salones a manifestarse junto a las sufragistas o formar grupos violentos como el de Carrie Nation, que destruía bares a hachazos y pedradas.

Se fundaron dos grupos con mucho poder: La Unión de mujeres Cristianas por la Templanza y la Liga Antibares, que al ser un grupo fundamentalmente de hombres, consiguió llevar el tema a la primera línea de la política. Era un movimiento principalmente protestante, anglosajón, rural y racista, ya que consideraba que los americanos de verdad no bebían y eran los inmigrantes irlandeses, italianos y africanos los que traían el alcoholismo y la violencia al país.

El prohibicionismo empieza a cuajar

El movimiento empezó a crecer cuando líderes de grupos opuestos empezaron a ponerse a favor de esta propuesta de leyFord, el de las fábricas de coches, la apoyaba porque así los trabajadores rendían más, pero los comunistas también, porque decían que el alcohol era una treta capitalista para atontar al proletario. Los líderes negros decían que el alcohol limitaba el progreso de su raza y los racistas que volvía a los negros como animales. Los beatos estaban a favor de la templanza, los progresistas del orden y la educación. El único grupo que defendía su derecho a beber eran los inmigrantes alemanes y la Primera Guerra Mundial y su consiguiente propaganda antialemana consiguió neutralizar su fiera oposición.

Se aprueba la Ley Seca

El 16 de enero de 2020 se aprueba finalmente la Ley Seca con algunas excepciones, como hacer vino en casa o consumir alcohol con fines médicos o religiosos. De la mano de estas excepciones comenzó una picaresca generalizada, reforzada por el hecho de que la gente consideraba que era una ley poco importante que no hacía falta cumplir al pie de la letra.

Las iglesias pedían botellas de más para revender, mucha gente se registraba como rabino sin ser judío, todo el mundo tenía recetas para comprar en la farmacia, se hacía sidra en los pueblos “para que no se estropearan las manzanas”  y hasta vendían zumo concentrado de uva en las tiendas de alimentación con un letrero que decía “NO añadir agua ni dejar en un lugar oscuro o podría fermentar y convertirse en vino”. 

El problema mayor es que no había dinero ni voluntad para perseguir a los infractores. Empezaron así a surgir muchos contrabandistas que importaban y distribuían bebidas alcohólicas comprando a la policía y sin causar ningún revuelo ni generar violencia. Las familias destilaban en sus casas y vendían a sus vecinos.

El crimen organizado aterroriza a la población

En un determinado momento, la cosa empieza a torcerse mucho. Los delincuentes reales se dan cuenta de que pueden ganar mucho dinero con el contrabando de alcohol y forman bandas organizadas que luchaban por controlar algunas ciudades. La gente bebía más que antes y casi todo el alcohol disponible era de mala calidad y adulterado, lo que provocaba mayores enfermedades y muertes.

Chicago se convierte en la ciudad sin ley, con varias bandas de delincuentes activas. El gangster Johnnie Torrio crea una alianza para repartirse la ciudad con el beneplácito del alcalde, que quería asegurar la paz a cambio de hacer la vista gorda. Finalmente, el pacto se rompió, la guerra entre bandas se volvió muy violenta y Torrio fue a la cárcel dejando a Capone al mando. 

El fin de la Prohibición

Hubo tres hitos que allanaron el camino a la desaparición de esta ley. En primer lugar, la matanza de San Valentín conmovió a la opinión pública e hizo patente que la Ley Seca solo enriquecía y favorecía al crimen organizado, mientras que hacía las ciudades más peligrosas y el alcohol más nocivo.

Por otro lado, igual que las mujeres arrancaron el movimiento antialcohol, otro grupo de mujeres iniciaría un movimiento que ayudaría a la derogación de la ley. Pauline Sabin, una republicana de la alta sociedad, creó una asociación que llegó a agrupar a un millón y medio de personas y se enfrentó a la Unión de Mujeres Cristianas por la Templanza. Acusó a los americanos de ser una nación de hipócritas, que votaban restricciones pero luego lo celebraban con una copa, y también de haber perdido el respeto a la ley y la Constitución. Lo que consiguió es que el movimiento abolicionista se viera como una posición respetable y deseable y no como los deseos de unos borrachines libertinos.

Pero el último clavo en el ataúd de la Ley Seca fue el crack del 29. Ante la necesidad de generar empleo y recaudar impuestos, la industria del alcohol se vio como una tabla salvadora, cuyos beneficios económicos superarían a los supuestos inconvenientes de volver a permitir el consumo de alcohol.

Menos de un año después del ascenso de Roosevelt a la presidencia, se votó para eliminar la Ley Volstead de la Constitución de Estados Unidos. Era el 5 de diciembre de 1933.

En el capítulo 5 de Cóctel Molotov os explico estas y muchas más historias sobre la Prohibición.

Escúchanos en Ivoxx, Spotify y todos los agregadores de podcast.

Ivoox: https://www.ivoox.com/05-coctel-molotov-ladc-la-ley-seca-audios-mp3_rf_61729323_1.html

Spotify: https://open.spotify.com/show/3ZKmMM9OoWzHe11Q2Sc5f6?si=PZyWZwJ4QcWj_ujJEZslGw

Feed: feeds.feedburner.com/coctel-molotov

Y si queréis profundizar aún más, no os perdáis el documental en tres capítulos de Ken Burns sobre la Prohibición.