Recorrido:

10:50-11:30 Trayecto Siena-San Gimigniano
11:30-14 Visita a San Gimigniano y comida
14-15 Trayecto
15-16 Visita a San Galgano
16-17:45 Trayecto
17:45-18:15 Visita a San Antimo
18:45-19 Trayecto
19-19:30 Visita a Pienza
19:30-20 Trayecto hacia Hotel Sangallo (cerca de St. Albino)

Esta ruta es imprescindible si viajáis a la Toscana. A sólo 40 minutos de Siena, San Gimigniano te recibe con la calidez de otros pueblos de la zona pero destaca por sus torres medievales de gran altura, que desde lejos conforman un skyline digno de cualquier ciudad moderna. Esas torres simbolizaban el prestigio y la riqueza de las familias de la zona y, antiguamente, estaban conectadas entre sí.

El coche se puede dejar fuera de la muralla de la ciudad en uno de los 4 parkings que la rodean por 2 euros la hora. Hay un par de restaurantes pegados a las murallas que tienen unas mesitas con mantel de cuadros y unas vistas preciosas de la campiña. Por el centro, se encuentran fácilmente muchos sitios de “pizza al taglio” buenísimos. Recomiendo probar alguna que tenga trufa, que es típica de la zona.

La abadia de San Galgano sobrecoge por su presencia monumental y la ausencia de techo, sobretodo si tenéis la suerte de no coincidir con muchos turistas. Merece la pena recorrerla lentamente en silencio y escuchar cómo revolotean los pájaros y atraviesan el cielo en bandadas. Te sientes como en la película “Nostalghia” de Tarkovski.

Subiendo un sendero, se llega a la iglesia donde está la espada de San Galgano clavada en el suelo como la del Rey Arturo. En una capilla contigua se guardan las manos de dos ladrones de su época, que intentaron robar la espada y fueron mutilados por un lobo. Tanto la visita como el parking son gratuitos.

El camino a la Abadía de San Antimo es algo complicado por las carreteras secundarias, que están mal señalizadas. Hay que llegar a Montalcino y desde allí no se tarda más de 15 minutos en divisarla, rodeada de cipreses y campos de labranza. Es una de las imágenes más bellas de la Toscana.

La visita a Pienza la hicimos ya por la noche, porque en el camino a San Antimo nos perdimos y tardamos más de lo necesario. En cualquier caso, el Duomo está abierto hasta tarde y es agradable pasear por el casco antiguo aunque sea de noche. Si salís muy pronto y no vais a Pienza (nosotros fuimos porque nos venía de paso al hotel), merecería la pena incluir Volterra este día.